Artículo de “La Metáfora” en el Granada Hoy

Posted on Nov 20, 2019

La preocupación por los problemas de los hijos crece cuando se encuentran en la primera fase de la vida. Es a estos niños, de entre 0 y 12 años de manera fundamental, a quien dedica sus esfuerzos el Centro de Psicología Infantil y Desarrollo La Metáfora. Para su directora, Isora Cabrera, atajar en el momento adecuado las dificultades que puedan surgir a estas edades es muy importante: “Hay muchas patologías del desarrollo en las que es fundamental actuar a tiempo”.

Desde hace dos años y medio, ella como psicóloga y su compañera como logopeda trabajan en problemas que suelen tener que ver, en la mayoría de los casos, con el autismo, la parálisis cerebral, la hiperactividad o el déficit de atención. Para ello ofrecen diagnósticos clínicos, psicoterapias, talleres creativos y orientación familiar y educativa. Pero además, cuentan con un equipo de profesionales formado por terapeutas del lenguaje y la comunicación, psicomotricistas, fisioterapeutas-osteopatas, danzaterapeutas y arteterapeutas.

“Todo el trabajo que se hace en La Metáfora es lúdico y se realiza a través de cuentos, música y juegos”, explica Isora. El método de desarrollo global que siguen no sólo tiene en cuenta al niño, sino también a su familia: “para nosotros, un tratamiento es atender el problema del menor y atender a los padres, abordándolo globalmente”. De esta forma pretenden conseguir la armonía en el desarrollo y la aplicación de un programa de tratamiento adaptado a las necesidades específicas.

En cuanto al proceso, Isora indica que “en un primer momento, tenemos una toma de contacto con los padres, luego con el niño y otra vez con los padres a modo de exploración”. Pero ahí no queda todo, sino que “después tenemos encuentros con ellos para realizar un seguimiento muy cercano y dependiendo del caso, hay padres que también entran en tratamiento”.

La Metáfora organiza también talleres de psicomotricidad y danza o artes plásticas, además de formación en el área de salud mental.